La respuesta depende de las características de cada embarcación y de sus consumos.
Un velero utiliza el viento para desplazarse, pero necesita electricidad para mantener funcionando todos los sistemas necesarios para la navegación y la vida a bordo.
Por eso, antes de instalar paneles solares, es fundamental realizar un balance energético.
No se trata simplemente de instalar la mayor cantidad posible de paneles, sino de conocer primero cuánta energía consume realmente la embarcación.
¿Cuánta energía consume un velero?
Tomemos como referencia un velero de crucero de aproximadamente 12 metros y una jornada normal de navegación.
Algunos de sus consumos pueden ser:
- Nevera eléctrica: aproximadamente 40 W durante unas 12 horas de funcionamiento real → 480 Wh/día.
- Electrónica de navegación: GPS, sonda y piloto automático, alrededor de 50 W durante 8 horas → 400 Wh/día.
- Iluminación LED y bombas de agua: unos 30 W durante 4 horas → 120 Wh/día.
- Cargas menores: móviles, tablets y radio VHF, unos 50 W durante 5 horas → 250 Wh/día.
En este ejemplo, el consumo diario sería de aproximadamente:
1.250 Wh/día
Este cálculo es únicamente orientativo. Cada embarcación debe dimensionar su instalación a partir de sus propios consumos, especialmente si incorpora equipos de mayor demanda energética.
¿Cuántos paneles solares necesita un velero?
Una vez conocemos el consumo diario, podemos calcular aproximadamente la potencia fotovoltaica necesaria.
Si necesitamos generar unos 1.250 Wh al día y consideramos aproximadamente 4,5 horas solares pico (HSP), el cálculo inicial sería:
1.250 Wh ÷ 4,5 h ≈ 280 W
Por tanto, unos 280 W representarían la potencia teórica necesaria en condiciones ideales.
Pero en una instalación marina hay pérdidas. La orientación de los paneles, las sombras, el cableado, la temperatura y la eficiencia del sistema afectan a la producción real.
Por ello, el documento plantea aplicar un margen de seguridad del 30%, situando la recomendación para este ejemplo entre 350 y 400 W de potencia fotovoltaica.
Esta potencia podría conseguirse, por ejemplo, mediante:
- Dos paneles rígidos de 200 W instalados en un arco de popa.
- Varios paneles flexibles distribuidos por la cubierta.
La elección dependerá de la superficie disponible, el peso, las sombras y las características de cada barco.

